Principios de los partidos políticos

Hablar de agitación política no es nada nuevo. Es el pan nuestro de cada día en cuanto a actualidad se refiere. Quizás, siendo más concretos, parece ser el modo de ganarse el pan. De vez en cuando, para analizar los hechos, las noticias y el aluvión de reproches entre partidos políticos (ya estén en el Gobierno, o constituyan la oposición), hay que volver a los principios innegables. Axiomas, útiles y que debemos tener en cuenta:

  1. Los partidos políticos están formados por un conjunto de personas egoístas cuyo objetivo es ser elegidas para disfrutar de la renta, prestigio o poder que supone ser miembro del partido dirigiente.
  2. El partido que ejerce el poder contra supuestamente la Administración.
  3. El poder económico del Gobierno es casi ilimitado.
  4. Todos los componentes del sistema democrático son racionales y maximizadores.

Resulta interesante, y como complemento a lo anterior expuesto, el modelo de Anthony Downs, que afirma que los políticos son empresarios que tratan de obtener votos vendiendo programas en el mercado político. Consideraciones:

Los votantes son seres racionales que tratan de maximizar la utilidad de su voto.

Los partidos políticos elaboran sus programas con el fin de ganar las elecciones.

Recordemos esto cada vez que elaboremos nuestras propias tesis políticas, nuestras defensas al partido que seguimos con fervor, critiquemos (para bien o para mal) a los políticos y cuando cómo no, tengamos esperanza en los mismos.

Imagen: Ryawsome

Un año de incertidumbre económica

Se cumple un año de gobierno de continuidad del señor Rodríguez Zapatero, después de obtener la mayoría (43,87% de votos frente al Partido Popular) en las elecciones a las Cortes Generales 8 de marzo de 2009. No hay mucho que celebrar. El desgaste que sufre el Gobierno debido a la crisis y la derrota en Galicia no da lugar a ningún evento conmemorativo. El Presidente sólo ha comentado cuál seguirá siendo su la línea de actuación, sin hacer balances del tiempo transcurrido.

Que Patxi López alcance la lehendekaritza mediante pacto con el PP dota de oxígeno al PSOE, ahogado por los acontecimientos. Tal y como soplan los vientos económicos, la gran preocupación hoy del conjunto de la sociedad español, es surrealista escuchar de la boca de Pedro Solbes que sueña con dejar el Ministerio. Esta declaración da una pista sobre  un acontecimiento inminente: una remodelación profunda en el Gobierno. La renuncia reciente del Ministro de Justicia, superado por la huelga de jueces y por una Justicia española abotargada, que suspira por una renovación total, deja la pista libre para cambios ministeriales.

Pero… ¿un cambio de Ministro de Economía sería recomendable? Aunque la oposición lo pide a gritos, lo que realmente interesa es la aplicación de una batería de medidas anticrisis. Hace unos días leí en la web de la Casa Blanca que Joe Biden había propuesto una ingente inversión en renovar las infraestructuras norteamericanas, principalmente las que pertenecen al sector del transporte: autopistas, carreteras, puentes, puertos, etc. Se emplearían a 400.000 personas para llevar este plan a cabo. Al menos es una idea.

Si Pedro Solbes tiene un plan bajo el brazo para movilizar a la población parada ¿por qué no ha salido a relucir? Quizás porque no lo hay. Da la sensación de que el Ministro de Economía se mantiene a la expectativa. 4.500.000 parados en España, tal y como se estima para el año 2010. Excesivo. No es un buen panorama. La inyección de fondos públicos a los bancos y cajas ha sido infructuosa, ya que éstos no otorgan crédito. Puede que los bancos hayan utilizado este dinero para tapar agujeros.

El Partido Popular aprovechará la ocasión. Cómo no. Aunque ha salido airoso de las presuntas acusaciones de espionaje, no se puede olvidar los numerosos casos de corrupción política que han llevado a varios dirigentes populares a la cárcel. No olvidemos que la corrupción es la muerte de la democracia, la eliminación directa de la confianza que el ciudadano otorga al político.

España mueve ficha: alojará a presos de Guantánamo

Como había pensado en más de una ocasión, las relaciones entre España y Estados Unidos vuelven a retomar su buena sintonía, en forma de acogida de un individuos. Individuos sin estatus jurídico, provenientes de las Prisión-Base Naval de Guantánamo, donde muchos han permanecido durante varios años. Retenidos sin tener un proceso, quizás cercano a la esfera de “lo militar”, sin la posibilidad de defenderse con un abogados, sin ninguna legalidad, en condiciones que no se acercan los mas mínimo al concepto de la aplicación de la humanidad en las penas.

Algunos fueron capturados en Afganistán como combatientes talibanes, otros eran simpatizantes con la causa de AlQaeda. La etiqueta de terrorista puesta por la Administración Bush negaba la posibilidad de un procedimiento judicial atado a la legalidad, al cumplimiento estricto de la pena y como es natural, a una reinserción en la sociedad. Llegó la guerra de Irak, y con ella más personas que fueron a dar con sus huesos en Guantánamo.

Llega Barack Obama a la Casa Blanca, con un ferviente deseo de cerrar esa cárcel que levita en un limbo legal sin precedentes. Hillary Clinton toma nota, ¿cómo llevar a cabo uno de los deseos que encandilan al electorado norteamericano? Iniciando una gira por el mundo buscando acogida para estos incómodos huéspedes en tierra de nadie.

El ejecutivo de Zapatero no iba a perder la oportunidad. Acoger a un puñado de esos presos sería un buen comienzo en las relaciones de los gobiernos norteamericano y español. La maquinaria diplomática se engrasa y se pone a funcionar. Lo más interesante será el estatus recibirán estos individuos en sueño español y su coherencia con la realidad y circunstancias que les envuelve.

Desde mi punto de vista, considero que sería encomiable que la Administración Obama reinsertara a esos presos en la sociedad norteamericana, o que los devolviera a sus países para que recibieran un juicio justo acorde a la legalidad de éstos.
Quizás debemos dar las gracias a que la prisión para presuntos terroristas de Guantánamo, culpables o inocentes, ha sido clausurada. ¿Un futuro para esos hombres?, eso ya es otro cantar. Por otro lado, recuerdo el refrán: “hay que dar para recibir”. El gobierno español ya ha tendido su mano.

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